lunes 30 de noviembre de 2009

Sonidos de la Tierra


Dicen que compartir los sueños con un amigo es empezar a hacerlos realidad. Y así es como ha empezado esta aventura, una aventura en la que nos embarcamos 5 amigos de la facultad de Biología, en la que nuestros únicos objetivos son aprender, divulgar y sobre todo crear una conciencia que mire un poco más allá de nuestra propia nariz, que mire más por nuestra madre tierra.

Y mentiría si dijese que cada uno de nosotros no hemos puesto el máximo empeño en hacer de este proyecto un espacio en el que poder compartir con nuestros oyentes nuestras más sinceras inquietudes sobre este planeta que nos da cobijo.

Del trabajo de estos 5 amigos nació "Sonidos de la Tierra", un espacio radiofónico dedicado a la naturaleza.

En él trataremos diversos temas de interés medioambiental: de la mano de Álvaro Luna haremos un análisis de ecosistemas y seres vivos de especial interés en Andalucía y María del Mar González nos deleitará con una sección botánica de especies invasoras. Por otra parte, junto con Sete Buenavista, estudiaremos en la sección de ecologismo consejos prácticos para que nuestras pequeñas acciones contribuyan a crear un mundo más sostenible. Manuel García nos dará a conocer en cada programa personajes importantes que dedican su vida a luchar por un mundo mejor. Y en la sección de "Denuncia de la semana", Pablo Escribano nos transmitirá aquellas acciones que atenten contra el medio ambiente.

Escúchanos todos los jueves a las 22:00h en la 98.4 Fm, Sevilla. O síguenos en: www.sonidosdelatierra.es

Tan solo esperamos que este proyecto pueda aportar un granito de arena más en la defensa del medio ambiente y que no se quede simplemente volando en las cabezas de estos 5 estudiantes. Estudiantes que un día decidieron ponerse manos a la obra y embarcar en una aventura para poder mostrar al mundo la gran biodiversidad que tenemos y debemos proteger.

Un saludo.
Pablo Escribano.

jueves 5 de noviembre de 2009

Dar sin recibir.


Son las manos que mueven el mundo, las verdaderas manos que tienen el poder. Ni gobernantes ni altos cargos, ni presidentes ni alcaldes, nadie mas que ellos son la fuerza que moviliza nuestro día a día.

Y tienen un nombre, un nombre que engloba una filosofía y una forma de hacer las cosas que, hoy en día, es muy difícil encontrarla.

Hacer para no recibir nada a cambio, luchar por una causa que no tiene porqué ser la nuestra, ayudar hoy para construir un mañana...
Voluntarios. Es el movimiento más fuerte que ha existido y que existirá.
Hacer las cosas porque hay algo dentro de ti que te mueve a hacerlas y no por dinero.

Personas que utilizan su tiempo para dedicárselos a otras o por una causa.
No se que seria de nuestro futuro si estas personas no llevaran a cabo su labor.

Es cierto, es necesario trabajar y ganar un sueldo para poder vivir, porque entonces si que no haríamos nada.
Pero hay que empezar a cambiar un poco nuestra filosofía y nuestra forma de utilizar nuestro tiempo libre.

Desde pequeños nos dicen que tenemos que estudiar para poder conseguir un trabajo, ganar dinero y poder salir adelante nosotros e incluso sacar adelante una familia.
Pero no nos dicen que hay personas que necesitan de nuestra ayuda desinteresada, que también tenemos que formarnos como voluntarios y que está en nuestras manos cambiar la parte del mundo que nos toca.

Tenemos que empezar a formarnos como personas que trabajan con el objetivo de conseguir un mundo más justo, de tolerancia e igualdad, y hacer todo lo posible por conservar lo que tenemos.

Mucho de lo que hemos conseguido hasta ahora ha sido gracias al trabajo de todas esas personas que dan sin esperar nada a cambio.

Muévete, eres tu el que decide.

Un saludo.
Pablo Escribano.

jueves 8 de octubre de 2009

La tradición más cruel.


Desde hace mucho tiempo, este parece ser uno de los temas más complicados a debatir, y no sólo eso, sino que nunca llevan a ningún sitio. Y no llevan a ningún sitio por la simple razón de que no se puede discutir un tema con personas que en vez de cráneo tienen muros de hormigón. No se puede tener la mente tan cerrada...

Me cansa escuchar la palabra "cultura", me cansa aun más escuchar la palabra "arte" y me duele escuchar la palabra "tradición". Pero no, no voy a dar el típico discurso en contra de la tauromaquia. Voy a dar mi forma de pensar basándome en definiciones ya establecidas y voy a intentar hacer un razonamiento que espero que muchos de ustedes lo entiendan.

La tauromaquia nació en España en el siglo XII,se expandió por Portugal y el sur de Francia. Es lógico que en la antigüedad tuviera éxito, ya que desde tiempos inmemorables (donde ni existían los derechos humanos) eran bien recibidas las peleas de gladiadores.
La tauromaquia se ha llegado a convertir en un festejo típico de nuestro país.

Pero antes de profundizar en este tema, me gustaría repasar algunos conceptos.

En el diccionario de la Real Academia Española, el arte se define como: -Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.

Aún no he encontrado la parte donde se incluye el "arte" de aterrorizar a un animal, humillarlo y hacerlo agonizar hasta su muerte delante de cientos de personas.
No, la tauromaquia no es un arte.

También he buscado la definición de cultura: Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social...

¿Alguien me explica donde esta la cultura en la tauromaquia?

Y ahora hablemos de la palabra tradición.
Es cierto, algo que se lleva realizando durante años puede llegar a convertirse en una tradición. Pero hablemos mejor de tradiciones.
La lapidación es un método de ejecución muy antiguo y cruel. Se lleva a cabo actualmente en Oriente Medio contra mujeres que cometen adulterio. Es un método que lleva realizándose años. ¿Es éste un motivo para que se siga realizando?

En ningún caso quiero asemejar la tauromaquia a la lapidación, son cosas totalmente distintas, ya que en una de ellas atentamos contra personas, algo vergonzoso para nuestra especie.
Pero no deja de llevar la misma teoría que nuestra asquerosa "Fiesta Nacional".

Y tampoco los animales están hechos para eso. La función de un animal en este planeta no es la de ser torturado hasta la muerte para la diversión humana.
No tenemos ningún derecho a imponernos sobre ninguna especie y a decidir sobre sus vidas.
¿Os hace sentir bien el creeros superiores a otras especies? ¿Ayuda eso a crear una sociedad en la que la igualdad sea el pilar fundamental de nuestra visión ante los demás?

Nadie es superior a nadie, nadie tiene poder sobre nadie. Estamos todos en este mundo para compartir un planeta y respetar tanto a los de nuestra misma especie como a los individuos de especies distintas.

Aborrezco y seguiré aborreciendo el resto de mi vida a todas las fiestas populares neandertales de gente sin sentimiento.

Pero hay una cosa que tengo clara. La abolición esta cerca.

Un saludo.
Pablo Escribano.

domingo 30 de agosto de 2009

La raíz del problema.


Hay cosas que no entiendo y nunca entenderé. ¿Qué nos hace diferentes?
Xenofobia, racismo, homofobia, misoginia... es cierto que escritas no son más que palabras, pero ojalá solo lo fueran en nuestra sociedad, ojalá simplemente se quedaran escritas en papeles.

Aun no entiendo que nos hace diferentes a los ojos de mucha gente. Que diferencia hay en tener una pigmentación más oscura en la piel u otra más clara, ser de una religión o de otra totalmente distinta, tener unos gustos u otros, ser hombre o mujer...
¿Porqué existen esas barreras?

Cientos de personas llevan años jugándose la vida, cruzando el estrecho en pequeñas embarcaciones para, simplemente, alimentar a su familia.
Y ¿qué hacemos nosotros?
Les damos la espalda.

Ya no hablo de la política que tiene nuestro gobierno de repatriarlos a su país (por no decir que los echan a patadas), yo hablo de nuestra propia política, de los prejuicios, de nuestra forma de ver a esas personas.
Esas personas que se conforman con hacer el trabajo que nosotros no queremos hacer, esas personas humildes que buscan un trozo de pan a cambio de duro trabajo bajo el sol... Y sin embargo, mucha gente los sigue viendo como delincuentes, como algo que nos perjudica en nuestra vida diaria... sin saber que ellos perjudican mucho más con su forma de pensar. Despreciar a una persona por su color sí que debería ser delincuencia.

Y ¿Porqué hablo de esto? Pues porque sigo viendo prejuicios en la gente, porque sigo escuchando insultos racistas y porque no estamos creando una sociedad de igualdad y respeto. Y si ni si quiera respetamos a los de nuestra misma especie, dudo que tengamos en cuenta a nuestros compañeros los animales.

Tampoco me olvido de tantos años de superioridad sobre la mujer, esos años de misoginia que, por desgracia, se siguen escuchando y demostrando con la asquerosa violencia de género. Asco me dan todas aquellas personas que son capaces de levantarle la mano a la persona a la que quieren.


Y ahora olvidémosnos de las barreras que ponen los de arriba y empecemos por romper las que ponemos nosotros mismos. Esas son las barreras que verdaderamente hacen retroceder a una sociedad.
Tomemos de una vez conciencia de los verdaderos problemas que sufrimos, comencemos por cambiar nuestra forma de ver las cosas y a las personas, a sacar de nuestra cabeza la asquerosa publicidad sexista, a no conformarnos con lo que nos den y luchar siempre por la justicia y la igualdad. Esa es la base para que empecemos a avanzar de una vez.
Construir un futuro de igualdad y respeto está en nuestras manos.

Y termino con una frase de Bob Marley que encontré en una bolsita de azúcar en una cafetería:

"Las guerras seguirán mientras el color de la piel siga siendo más importante que el de los ojos"

Un saludo.
Pablo Escribano.

miércoles 26 de agosto de 2009

Lo que se esconde detrás de nuetras comodidades.


Muchas son las acciones que llevamos a cabo y que, indirectamente, perjudican muy seriamente a nuestro planeta y a nuestra propia especie.
Vivimos en el Primer Mundo, un mundo de consumismo, un mundo de gastos innecesarios, una vida acelerada... Unos con mucho y otros con tan poco...

Desde que nacemos vamos aprendiendo lo que son las prioridades, y lo anteponemos ante todo. Pero cuando son cubiertas esas necesidades, entonces recurrimos a lo que no necesitamos para hacer nuestra vida más fácil. Claro está que al final acabamos dependiendo de ello.

Me miro a mi mismo y pienso en todas las cosas que tengo y que, en realidad, cuando no las tenía seguía siendo feliz.
Tengo un ordenador, un Ipod, un móvil... Pero,¿realmente me son necesarias esas cosas?
Hay millones de personas que tienen que vivir con menos de 1 euro al día y son capaces de recorrer cientos de kilómetros a pie, para dar de beber a su familia agua potable.
Nunca lo había pensado, ya que yo sólo tengo que mover una palanca y de ahí saldrá agua potable y fresca. Sí, he tenido mucha suerte.

Pero ¿hasta que punto nuestras acciones afectan a los del Tercer Mundo?

Hablemos de un ejemplo que está a la orden del día.
El Coltán es una mezcla de dos minerales (columbita y tantalita) que se utiliza en la industria de las telecomunicaciones y es base fundamental de todo el progreso y el avance de la industria electrónica.
Su importancia se debe a que se le atribuye el origen de las guerras étnicas de África Central, que ya han causado más de cinco millones de muertos.

Este material tiene un extraordinario valor por sus preciadas propiedades.
La superconductividad (capaz de soportar temperaturas muy elevadas, se funde a 2996ºC), su capacidad para almacenar carga eléctrica temporal y liberarla cuando se necesita, y su alta resistencia a la corrosión, lo han convertido en un material imprescindible para la fabricación y miniaturización de condensadores para teléfonos móviles, ordenadores, pantallas, sistemas GPS...

El problema es que el 80% de las reservas mundiales se encuentran en la República Democrática del Congo, seguida de Australia con un 10% y de Tailandia y Brasil con un 5% cada uno.
Esta ha sido la causa de la explotación infantil en el Congo, estimándose que por cada kilo de coltán han muerto entre dos y tres niños.
Según los últimos datos ofrecidos por el Gobierno Congoleño, en 2007 se exportaron cerca de 428 toneladas de coltán de la región de Kivu.
Hagan cuentas, es escalofriante.

Sin olvidar el gran impacto ambiental que surge de la extracción de estos minerales.
Sin ir más lejos, el Congo alberga, después del Amazonas, el segundo pulmón mas grande del mundo, con 100 millones de hectáreas de selva y el 70% del agua dulce de África.
Pero la deforestación es inevitable, ya que necesitan mucha madera para "acomodar" la extracción de estos minerales a los mineros.
A ello se le suma la contaminación de las corrientes con el limo procedente de procesos de lavado.
Todo un desastre con un único objetivo. Hacernos la vida más fácil.

El reciclaje sería una buena opción si no fuera tan caro y contaminante.

Pues sí, esto es todo lo que hay detrás de nuestros teléfonos móviles y diferentes productos que compramos por puro placer.
Me podrás decir que no lo quieres ver, que prefieres mirar hacia otro lado (ojos que no ven, corazón que no siente), pero no me podrás negar que podemos hacer algo.

Es cierto que la mayoría de nosotros no tenemos la capacidad de poder llegar a estos países y ayudarlos directamente, pero sí que podemos reducir el consumo de cosas que verdaderamente son imprescindibles.

Hay una frase (que ya la puse anteriormente en otro artículo de este blog) de un hombre al que admiro por todo lo que hizo, ese es Ghandi.

"Vive más sencillamente para que otros, sencillamente, puedan vivir"

Un saludo.
Pablo Escribano.

sábado 20 de junio de 2009

Boicott a Procter&Gamble.


Procter&Gamble (P&G) es una de las grandes compañías de cosméticos, alimentos para animales, productos para el cuidado personal y del hogar... y también es responsable de la muerte y el sufrimiento de miles de animales en los laboratorios.

La experimentación con animales aparece como la alternativa a probar productos para nuestra mejora, en animales que no van a obtener ningún beneficio, y no solo eso sino que sí van a salir muy perjudicados.

P&G ha sido muchas veces criticada por asociaciones en defensa de los animales, debido a las pruebas tan crueles que realiza contra ratones, conejos, perros...

¿Cuáles son las pruebas que realiza P&G?

*Comida para animales:
Para saber con exactitud cuales son las reacciones que tienen distintos tipos de alimentos en algunos animales, se descubrió que cientos de animales sanos fueron manipulados para producirles fallos renales, obesidad, desnutrición, daños hepáticos, reacciones alérgicas, diarrea y posteriormente fueron analizados para obtener resultados.

*Test de irritación cutanea:
Estos test son frecuentes para probar la irritabilidad de los ingredientes de los productos P&G.
Suele experimentarse con ratas, a las que se les aplican químicos en la piel y luego se las inmoviliza para evitar que se laman y poder controlar el grado de irritabilidad.

*Test de teratogenia:
Estos test buscan medir las malformaciones que producen los químicos en los fetos y recien nacidos de conejos y ratas.

*Toxicidad estomacal:
Los perros son forzados a ingerir, por un tubo insertado en su garganta, grandes cantidades de compuestos químicos para limpiadores de casa.

P&G tiene muchos productos que estamos acostumbrados a ver en nuestros supermercados, por ello voy a poner una pequeña lista de algunos de sus productos, al menos yo me niego a ser partícipe de tanto sufrimiento innecesario.

-Herbal Essences.
-Head & Shoulders (H&S)
-Pantene
-Ariel
-Fairy
-Max Factor
-IAMS
-Eukanuba
-Pringles
-Pilas Duracell

Algunas fragancias como:
-Hugo Boss
-Dolce & Gabbana
-Lacoste
-Valentino
-Gucci
-Christina Aguielera


Un saludo.
Pablo Escribano.

jueves 28 de mayo de 2009

La Antártida, un continente olvidado.


Una noche soñé con un lugar muy alejado de aquí, un lugar totalmente diferente, donde el silencio era el único gobernante, y su brisa, a pesar de ser fría, me acariciaba con un toque de serenidad y harmonía. Un lugar donde la belleza esta ligada al más íntegro monocromatismo.
Se que sólo fue un sueño, pero he tardado mil y una noches más en volver a recorrer con mi mente, aquel paisaje de ensueño.
Un continente quizá demasiado lejano, un continente que pocos conoceríamos si no fuera por los mapas, un continente olvidado.

De todos los continentes a los que podría visitar, este seria al que más me costaría llegar, no solo por lo inalcanzable que puede llegar a ser, sino por las arduas condiciones que muestra cada día. Pero si algo me enseñó mi madre, es que nunca deje de soñar y de luchar por lo que a veces parece imposible, porque en lo más profundo de nosotros mismos está la clave para alcanzar nuestros retos.

Aquel continente del que os hablaba es la Antártida. Y me preguntareis el porqué de eso de luchar por un sueño.
Os podría contestar de mil maneras pero, realmente sólo una es válida para expresar lo que siento: Estamos perdiendo lo más preciado que tenemos ahora mismo, y todo lo estamos haciendo con nuestras manos.
Cada hora que pasa, cada minuto, en cada momento de nuestras vidas, estamos dejando morir lo único que tenemos.

Seguro que no soy la primera persona que os hablo del cambio climático pero seguro que tampoco seré el último.

Es cierto que el cambio climático es algo “natural”, que a lo largo de los 4,5 billones de años que tiene nuestro planeta se han producido varias glaciaciones, ya sea debido a cambios en la atmósfera terrestre, variación de la posición de los continentes…
Pero de lo que podemos estar seguros es que lo estamos acelerando a un ritmo descontrolado.

Realmente conocemos las causas del efecto invernadero, pero ¿conocemos las cifras?

En 1954 las emisiones mundiales de CO2 eran del orden de 1,5 Giga toneladas (Gt) por año, y que en el año 2000 alcanzaron las 7 Gt/año. A esta velocidad y según la tasa actual, las emisiones para 2054 excederían las 25 Gt/año. Un dato más que alarmante.
Ya que como sabemos, el CO2 es un potente gas de efecto invernadero que absorbe la radiación infrarroja que nos llega del sol, calentando la atmósfera y devolviendo el calor a la superficie.

Con todo este problema, cada año asistimos a nuevos récords de calor y las temperaturas globales siguen aumentando.
¿Qué está pasando en la Antártida?

Con una masa de tierra dos veces más grande que Australia, la Antártida conserva (junto con el polo norte) el 30% del agua mundial.
En los últimos 50 años, la península Antártica ha experimentado el mayor aumento de temperatura registrado en el planeta: 0,5 grados centígrados por década.

En estos momentos un grupo de investigadores españoles del CSIC (Centro Superior de Investigaciones Científicas), se encuentra en la Antártida en el Bio Hespérides, un buque oceanográfico que se encarga de investigar las evidencias del calentamiento global en este continente helado.

Sin ir más lejos, el 17 de Febrero de este mismo año, se desprendió la plataforma de hielo Wilkins en la península Antártica. Una plataforma de unos 14.000 kilómetros cuadrados. Para que nos hagamos una idea, la plataforma equivale a dos veces el tamaño de Euskadi.

Según los investigadores, el desprendimiento y fragmentación del enorme sector producirá un consecuente aumento en el nivel del mar.
Sabiendo que esto es solo el principio y que el 80% de la población mundial vive en zonas litorales, ¿Deberíamos estar alarmados?

El Bio Hespérides fue el primer buque en llegar a la zona, ya que también esta trabajando en un proyecto en el Mar de Belinghausen, un mar situado al oeste de la península Antártica. Los científicos han podido presenciar como este mar retrocedía (se fundía) unos 550 Km. en dos semanas, señalando que las temperaturas del agua son extremadamente cálidas en esta zona.

El investigador del CSIC y coordinador del proyecto ATOS Carlos Duarte, afirma desde el Hespérides: “El Año Polar Internacional que ahora se cierra
[De marzo de 2007 a marzo de 2009], ha visto, lamentablemente, la mayor pérdida de hielo documentada hasta el momento, tanto en el Ártico, donde se perdió una importantísima cantidad de hielo en 2007, como en la Antártida, donde estamos asistiendo a una pérdida dramática de hielo".


Me gustaría volver desde mi imaginación, a aquel asombroso lugar. Pero mi preocupación ahora es, ¿Podrá aguantar mil y una noches más?

No sabemos a que nos enfrentamos y tampoco quiero ser alarmista. Pero de lo que si estoy seguro es que tenemos que camiar nuestros hábitos.
Como bien dice el escritor Ross Gelbspan: “El cambio climático no es un problema medioambiental. Es un problema de la civilización.”

Después de todo, creo que sabemos que el futuro está en nuestras manos y que solo nosotros somos los únicos que podemos hacer que esto cambie.

Publicado en Drosophila.

Un saludo.
Pablo Escribano.