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sábado, 20 de agosto de 2011

Macacos en Gibraltar

Ayer fue uno de esos días que me será difícil olvidar. Despertar por la mañana temprano, desayunar, bajar al perro y hacer la mochila corriendo. Mete comida, la guía de aves, cámara de fotos y métete en un coche con tus amigos camino de Gibraltar. Siendo de Cádiz parecía pecado no haber visitado la colonia de macacos que viven en el peñón, pero ayer ya cumplí.

Durante mi vida he tenido muchos encuentros con la naturaleza, pero el de ayer fue mágico.

Subimos arriba para ver una de las 8 familias que viven en el Peñón de Gibraltar y pese a pensar desde un principio que el pequeño viaje iba a ser demasiado turístico, me sorprendió bastante.
Como estudiante de biología que soy, me gusta observar la naturaleza sin influir demasiado, es la única manera para poder ver el comportamiento de los animales.

El macaco de Gibraltar (Macaca sylvanus) o mono de Berbería es una especie de primate de la familia Cercopithecidae que habita en el norte de África y en el peñón de Gibraltar.
Pese a vivir en un hábitat invadido por los turistas, no tiene ningún problema en compartirlo ya que esta acostumbrado y parece que no le influye demasiado.
Estos macacos llevan una dieta a base de verduras, hortalizas y fruta y se le prohibe a los turistas darles de comer ya que pueden enfermar. De hecho hay un grupo encargado de censarlos y controlar la población, para que no habiten nuevas zonas donde ya viven humanos (ya que este parece ser un problema grave allí).
Según un habitante de la zona hay unas 8 familias y en total pueden llegar a ser unos 300 macacos en el Peñón.

Allí arriba pude observar comportamientos como el acicalamiento social (en una pareja), en el que un individuo desparasita a otro, utilizado para forjar relaciones o estrechar lazos familiares. También pude observar como la misma pareja hacia sonidos con sus dientes, como "mordiendo el aire" para mostrar excitación o alegría por tener a su cría cerca.
 Estos macacos en África tienen la categoría de vulnerable y aunque aquí no corran "ningún" peligro deberíamos estar al tanto de lo que ocurre ahí fuera.

Fue inolvidable poder compartir ese tiempo observándolos, porque creo que tenemos que aprender mucho de nuestros parientes los primates.

Si algún día tenéis la oportunidad de venir por aquí os lo recomiendo, ya que en la ciudad pocas veces se puede tener un contacto tan estrecho con la naturaleza.

Un saludo,
Pablo Escribano.

martes, 28 de junio de 2011

Boletín Drosophila

Hoy quiero presentaros algo que hasta ahora no le había dado la publicidad que se merece. Os hablo del "Boletín Drosophila" una iniciativa creada por estudiantes de Biología de la Universidad de Sevilla y en la que participan tanto profesores como alumnos, haciendo que vaya creciendo poco a poco y cogiendo buena forma.

Ya tenemos el número 6 (que podéis leer en su página web) después de bastante trabajo por parte de los creadores de la revista y en plena época de exámenes, ¡tiene su mérito!

Creo que es mejor que deje de escribir sobre ella y opinéis vosotros mismos.
¡Espero que os guste tanto como a mí!

Un saludo,
Pablo Escribano.

domingo, 10 de abril de 2011

Delfines en el estrecho

He escuchado miles de veces hablar de lugares fantásticos, verdaderos paraísos naturales que quedan muy lejos de aquí. Lugares con los que soñamos pasar nuestras vacaciones y que no quedan nada cerca de donde estamos acostumbrados a hacer nuestras vidas.
Parece que todo lo bonito está lejos, que todo lo interesante esta en otro países...  ¿A quién no le parece impresionante la selva amazónica?

Pero me da la impresión de que a veces no valoramos lo que tenemos. Hay miles de sitios tan impresionantes como cualquier otro que se os pueda venir a la cabeza y lo tenemos quizá más cerca de lo que pensamos.
Lugares que guardan un gran secreto y que quedas verdaderamente impresionado cuando lo conoces.
A mi me pasó algo parecido.

Hace poco participé en las V Jornadas Parque Natural del Estrecho de Gibraltar y creo que no se me olvidarán los momentos que viví allí.
El Estrecho de Gibraltar es un lugar importantísimo para la migración de muchas aves, al igual que lo es también para muchas especies marinas que lo utilizan para la entrada al mar Mediterráneo.

Lo que más me impresionó de las Jornadas fue el avistamiento de cetáceos en el Estrecho de Gibraltar. Allí pasan cada año cantidad de especies de delfines, como el Delfín común (Delphinus delphis), Delfín listado (Stenella coeruleoalba) y el Delfín mular (Tursiops truncatus) del cual vimos gran cantidad de ejemplares.
También pasan por allí Calderones comunes (Globicephala melas), Orcas (Orcinus orca), Cachalotes (Physeter macrocephalus) y Rorcuales comunes (Balaenoptera physalus).
¿No me dicen que tenemos un paraíso aquí al lado?

Recuerdo que salimos en barco desde el puerto y hacía un día horrible, llovía muchísmo y hacía bastante frío. Salimos todos a la cubierta con unas ganas inmensas de saber que nos deparaba ese viaje. El frío, la lluvia y el viento eran cosas secundarias, no sentíamos nada, tan solo una ilusión que nos recorría todo el cuerpo.
Al principio creíamos ver a lo lejos grupos de delfines pero nuestras ilusiones se desvanecían al ver que eran olas, las ganas de ver delfines nos hacía tener visiones.
Al cabo de un rato la lluvia paró y junto con la calma aparecieron aquellos juguetones delfines para alegrarnos el viaje. Al principio los veíamos a lo lejos pero no tardaron en acercarse y darnos vueltas sin parar. Fue precioso.
Un rato después se dejaron ver un grupo de calderones, no eran muchos y estaban flotando en la superficie para respirar.

Seguramente esto que os cuento no es nada del otro mundo,ya que podemos pensar que no es muy difícil ver delfines porque los tenemos en los parques acuáticos. Aunque yo no estoy de acuerdo en eso.
El ser humano hace cosas muy buenas pero también comete errores, errores como privarles la libertad a seres vivos tan parecidos a nosotros. Errores como encerrarlos en una piscina y obligarlos a hacer conductas antinaturales, haciendo que nunca más vuelvan a sentirse libres allí en el mar.
Os aseguro que yo vi algo distinto, vi animales diferentes. Pude sentir lo que es realmente la naturaleza. 
Ellos están ahí, felices y viviendo en libertad, es su sitio y por nada del mundo deberíamos privar a ningún ser vivo del mayor derecho que poseen.

Hoy sentado en una silla en frente de mi ordenador recuerdo lo que fue un pequeño viaje para ver delfines, una experiencia única, os la aconsejo.
Hay que ver para sentir y sentir para poder cambiar las cosas.

Un saludo,
Pablo Escribano.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Heterocephalus glaber o Rata topo desnuda

Volvemos con otro grupo animal fascinante, aunque estos no puedan presumir de belleza, la verdad. Este es un grupo de roedores eusociales.
Antes que nada vamos a aclaras algunas cosas.

En uno de los post anteriores hablábamos de insectos sociales (que correctamente se denominan eusociales) como las hormigas, termitas, abejas y avispas. Estos insectos tenían la peculiaridad de organizarse por castas, cooperar en el cuidado de sus crías, la defensa de la colonia y otras más funciones que les hacían colaborar por un mismo objetivo.
Pues ahora vamos a hablar precisamente de Heterocephalus glaber o Rata topo desnuda.

Este roedor vive en colonias que suelen albergar los 70 individuos, organizándose de manera parecida a los insectos eusociales.

En estas grandes colonias sólo existe una hembra reproductora, la reina. Se cree que la orina de esta reina, la cual esparce por toda la colonia, contiene hormonas que inhiben la capacidad reproductora de las demás hembras.
La mayoría de los individuos son trabajadores, tanto machos como hembras y dedican toda su vida a trabajar por la colonia.

Si una reina muere o es eliminada de la colonia, un grupo de hembras pelean a muerte para ganarse el nuevo puesto de reina. Si ya son feos no me los quiero imaginar peleando.

Sus túneles varían de profundidad, algunos están muy cercanos a la superficie (ahora contaremos por qué) mientras que otros pueden llegar a tener una profundidad de hasta 2 metros. Los túneles comunican numerosas cámaras las cuales cada una tiene una función específica. Cámaras donde almacenan comida, cámaras especializadas para la cría de sus individuos e incluso hasta tienen una cámara exclusiva para hacer sus necesidades,¡tienen cuarto de baño!

Una cosa bastante curiosa es la manera que tienen de hacer los túneles. Estos roedores cooperan como si fueran una cadena de montaje, es decir, se ponen en fila y la primera se dedica a cavar. Las que estan detrás van pasando la tierra hasta la última que con sus patas traseras patea la tierra fuera del túnel.

Además estos seres tan encantadores cooperan en casi todo, incluso en la termorregulación. A diferencia de otros mamíferos, ellos no pueden mantener estable su temperatura corporal, por lo que se agrupan en grandes masas en los túneles más superficiales, con mayor temperatura gracias al calentamiento producido por el sol.

La rata topo desnuda es prácticamente ciega pero tiene un oído muy agudo. Es más, cuentan con un alto repertorio de sonidos con los que se comunican.

Estos animales se alimentan de raíces y tubérculos, por lo que el hombre las considera un peligro para sus cultivos.
Aunque yo diría más bien que estamos invadiendo la tierra con cultivos a veces innecesarios pero bueno, hay opiniones de todo tipo.

Espero que hayan disfrutado con este pequeño "monstruito" de la naturaleza, a veces los feos llegamos a ser muy interesantes.

Un saludo.
Pablo Escribano.


Bibliografía:
Museo de Zoología de la Universidad de Michigan

sábado, 4 de septiembre de 2010

Insectos sociales

Quizá si tuviéramos un pensamiento más bien antropocentrista, nos quedaríamos admirados por todas las majestuosas estructuras que puede construir el ser humano. Su capacidad para ponerse de acuerdo, la inteligencia para construir estructuras colosales y de gran belleza…

Pero, no sé si a vosotros os recorre el mismo sentimiento por el cuerpo cuando observo, detenidamente, la naturaleza. Seguramente este sentimiento pueda compartirlo con muchos de mis compañeros de la facultad. Ese “don” de quedarse boquiabierto ante cualquier "insignificante" ser vivo que pase por delante nuestra, e intentar entenderlo en su totalidad como individuo o como un ser que forma parte de toda una complejidad.

Hablo de un sentimiento que se puede captar en nuestro ambiente y que hace que cada vez que salgo al campo a observar, me vuelva con una sonrisa de oreja a oreja por haber podido “entender” un poco más del mundo en el que vivimos.

Y ahora me gustaría poneros algún ejemplo de la complejidad de nuestra madre naturaleza.

Uno de los mejores ejemplos para mí son los insectos sociales, realmente me fascinan.
Los himenópteros forman uno de los mayores órdenes de insectos con una multitud de formas de vida, destacando los himenópteros sociales entre los que se encuentran hormigas, abejas, avispas, abejorros...

Hablemos primero de las hormigas, esos pequeños artrópodos que vemos en el suelo y que viven bajo tierra construyendo túneles y cámaras, cada una destinada a una función específica.
Algunas especies de hormigas han llegado a tal punto de complejidad que son capaces de domesticar pulgones, sí por muy raro que suene.

La especie Lasius niger ha domesticado a una especie de pulgones, los cuales han llegado a perder la capacidad de alimentarse.
Es decir, como la hormiga no les lleve el alimento a la boca, estos no comen. Algo parecido a nuestros animales domésticos. Lo interesante es que, a cambio, estos pulgones se dejan “ordeñar” una sustancia dulce de la que las hormigas se alimentan.

Pero no todo queda ahí, sino que en la especie Lasius flavus no sólo se dedica a “ordeñar” pulgones, sino que los pulgones menos productivos son consumidos como una buena fuente de proteínas.

Al igual que algunos de nuestros animales domésticos, muchas especies de pulgones ya no existen en estado silvestre, sino sólo en los hormigueros donde son criados por éstas hormigas.

Por otro lado tenemos las termitas. Algunas especies de termitas de África, construyen nidos de varios metros de alto. Muchas de ellas hacen una especie de simbiosis con un hongo llamado Termitomyces. Este hongo es cultivado en un sustrato vegetal que sirve de abono, entonces el hongo pre digiere los vegetales con el fin de que las termitas puedan asimilarlo mejor. De este modo tenemos ¡termitas granjeras!

Por último me gustaría comentaros un método de reconocimiento muy peculiar que tienen los insectos sociales, la llamada trofalaxis. Este gesto es una especie de "beso" por el cual los insectos sociales son capaces de repartirse la comida para que toda la población esté bien alimentada, transferirse hormonas como método de reconocimiento, o incluso en algunas termitas pueden transmitirse bacterias y protozoos intestinales necesarios para la digestión de la madera.

Después de esta pequeña introducción a uno de los mundos en miniatura que nos ofrece nuestro planeta, ¿No creemos que merece la pena conservar todas estas pequeñas partes que hacen que nuestro planeta sea un planeta vivo?

Ya no sólo hablando de insectos, sino de todas las especies de animales y plantas que conviven con nosotros y que cada día estamos poniendo en peligro. Deberíamos replantearnos nuestra forma de vivir y de actuar, porque bajo mi punto de vista, muchos de nosotros no sabemos todo lo que estamos perdiendo.

Un saludo.
Pablo Escribano.